AIHere

Un fraude asistido por IA suplanta a la periodista científica Linda Geddes

La escritora científica británica Linda Geddes denuncia que un impostor, usando su nombre, ofreció artículos a los editores de Nature y Science y logró publicar un texto firmado con su nombre en el New York Post.

Redacción de AIHere News· 3 min de lectura🇬🇧 Reino Unido🇺🇸 Estados Unidos

La periodista científica británica Linda Geddes ha relatado cómo un impostor utilizó su nombre para proponer historias a importantes publicaciones y logró que un artículo apareciera con su firma en el New York Post. En un relato en primera persona publicado el 17 de octubre de 2026, Geddes afirma que muchas de las propuestas falsas presentaban indicios de haber sido redactadas con ayuda de IA.

El caso salió a la luz cuando una amiga que trabaja como editora en Nature le preguntó si había estado ofreciendo propuestas a sus colegas. Geddes no lo había hecho. Alguien que usaba una dirección de correo que no le pertenecía había contactado con editores de Nature, Science, Nature Medicine y Nature Health, citando su trabajo anterior para parecer creíble. La propuesta enviada a Science fue rechazada.

Geddes supo del artículo del New York Post cuando un usuario de LinkedIn le dio las gracias por incluirlo en un texto sobre el "cronotrabajo", la práctica de organizar el trabajo según el reloj biológico. Nunca había hablado con esa persona. Según Geddes, salvo una única entrevista por correo electrónico, las citas se habían tomado sin dar crédito de reportajes publicados previamente. Un portavoz del New York Post afirmó que el artículo fue retirado, revisado internamente y remitido a las autoridades competentes.

Un posible segundo impostor

Por otro lado, alguien que se hacía pasar por Caroline Williams, excompañera de Geddes, convenció a un editor de Science para encargar y publicar un artículo con su nombre, por el que cobró unos 1.000 dólares. Cuando Geddes introdujo la dirección del suplantador en la herramienta de recuperación de cuentas de Outlook.com, apareció una dirección de recuperación de Gmail parcialmente oculta; un editor de Science encontró un patrón coincidente vinculado a la cuenta falsa de Williams, lo que sugiere una conexión entre ambos casos.

Simon Miller, director de políticas, estrategia y comunicación del servicio británico de prevención del fraude Cifas, calificó el caso de inusualmente pequeño para un fraude, que normalmente recurre a métodos industrializados. Aun así, advirtió: "La IA permite a los delincuentes crear suplantaciones sofisticadas a una velocidad y escala sin precedentes".

Un patrón más amplio de nombres robados

El profesor Eric Topol, del Scripps Institute, explicó que en abril de 2026 encontró su nombre en un artículo científico que desconocía por completo y que al menos 12 libros que no escribió se venden en Amazon bajo su nombre. Leslie McIntosh, de Digital Science, señaló que a veces se añaden nombres de prestigio a artículos o revistas falsas sin permiso, para tomar prestada su credibilidad y atraer cuotas de publicación.

Jamie Collier, de Google Threat Intelligence, afirmó que los delincuentes han usado identidades robadas para conseguir empleos remotos, con grandes modelos de lenguaje que generan currículums convincentes y experiencia inventada, y que los atacantes ya están probando deepfakes en directo para superar las entrevistas por vídeo. La Society of Authors y el Writers' Guild of Great Britain también han advertido de estafas cada vez más sofisticadas que suplantan a agentes literarios y editoriales.

#IA generativa#fraude de identidad#periodismo#deepfakes#estafas

Comentarios

Sé respetuoso. Los comentarios se revisan automáticamente; se eliminan el spam, los insultos y los datos personales. La IA puede responder a las preguntas.

Todavía no hay comentarios. Inicia el debate o haz una pregunta.

Relacionadas